Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
24 LETRAS X SEGUNDO

24 LETRAS X SEGUNDO

CINE, LITERATURA, ARTE, SOCIEDAD Y CULTURA

BIKINIS EN LA PLAYA

03 09/06
Etiquetado con: travesias

El día está gris, el sol que brilla estos días se esconde detrás de unas nubes que se niegan a dejar pasar los rayos dorados sobre la playa del puerto de Acapulco. Es como si hubiera una inmensa gasa para atenuar la luminosidad del día.
Desde la terraza del hotel en que me encuentro disfruto de la vista al mar, los camastros, algunos ya vacíos pues se ha iniciado el éxodo a los lugares de origen. Más abajo en la playa, el panorama es discreto y las sombrillas blancas cubren de los tímidos rayos a las familias, parejas y hombres que buscan tomar un poco de sol, antes del regreso a las ciudades y con ello el fin de las vacaciones.
Todos sumidos en una somnolencia de mediodía. De pronto, dos bikinis se acercan por un costado de la playa. Uno rosa brillante y el otro azul turquesa; dos jovencitas se aproximan al somnoliento panorama que tenemos en la playa.
Su desparpajo y juventud pronto captan la atención de todos los que se encuentran en este territorio del tedio vacacional. Bajo una sombrilla, un par de hombres cuchichean al paso de las chicas y las desnudan con la mirada, ellas conscientes de la atención que generan se ríen. Las mujeres de más edad las miran con envidia, los hombres mayores suspiran por otras épocas y los más jóvenes se preguntan si abordarlas o no.
Llegan a la zona de regaderas y bajo el chorro de agua se refrescan, las miradas de los hombres parecen observar el agua correr lentamente por sus cuerpos, casi en cámara lenta. Y ellas, como modelos o actrices en un teatro playero, juegan su rol y retardan su salida del chorro de agua. Sacudiendo su cabello mojado, atraviesan sombrillas y miradas rumbo a la orilla del mar.
Todos siguen sus movimientos, incluso vendedores y meseros se rinden a su paso. Permanecen unos minutos en la orilla, dejando que las olas del mar acaricien sus pies, mientras sonríen con la seguridad que dan su años jóvenes. Ahora regresan y suben las escaleras que dan a la terraza del hotel, caminan justo hacia quien escribe estas letras y se instalan a un lado con la vista hacia la playa, desde donde parecen disfrutar de sus dominios. Abajo, los hombres las miran rendidos a sus pies. La chica del bikini rosa, la más baja de estatura de las dos, se inclina sobre el barandal y uno no sabe si deleitarse con la vista o fingir demencia. La otra chica, la del bikini turquesa, quizá más tímida pero de sonrisa agradable, voltea hacia uno y pregunta: - ¿está ocupado este camasatro? me apresuro a recoger mi short, camiseta y le contesto: no, puedes ocuparlo. Mientras tanto la otra chica se voltea y deja ver en su ombligo un piercing de color rojo y recargada sobre el barandal mira sonriente hacia la alberca. Luego ambas se recuestan en los camastros vecinos al mío.
Majestuosas en su incipiente juventud, reinas de la playa, alberca así como del deseo y destino de los jóvenes que las acompañan, recostadas reciben los pálidos rayos del sol y las miradas masculinas, sus bikinis brillan en este día nublado de luces suaves y evocaciones sensuales. Ahora el sol brilla para todos.




Comentarios

Una pequeña historia de playa y belleza que le retrotrae a uno a épocas de adolescencia y le apena porque a veces tiene los ojos empañados o vueltos hacia adentro y la belleza pasa ante ellos y no la ven.

FRANCISCO ORTIZ | 05-09-2006 20:26:14

Comentar


Búsqueda

Estadísticas

  • 1597 días on-line
  • 109 anotaciones
  • 85 comentarios
  • 2 referencias

Creditos

Diseñado por Daniel Mota
basada en las plantillas de Studio.st
Gestionado con Bitacorae.
Alojado en Bitacoras.com

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009