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24 LETRAS X SEGUNDO

24 LETRAS X SEGUNDO

CINE, LITERATURA, ARTE, SOCIEDAD Y CULTURA

DE LA PANTALLA EN BLANCO A LA EDICIÓN

16 05/06
Etiquetado con: cine


FADE IN.-
En un principio la pantalla estaba en blanco. Tenía algunas notas en diversos papelitos, ideas sueltas y alguna imagen almacenada en mi cabeza. Pero la pantalla de mi computadora estaba en blanco total cuando me senté a escribir el guión.
Tema, personajes, premisa, acción, escaleta, inicio, desarrollo, clímax, conflicto, nudos dramáticos etc. Y por si fuera poco, las bases de la convocatoria. Mmmm
Siempre me han gustado las historias donde el personaje principal lleva toda la narración. Ir con él y descubrir los motivos que lo impulsan a la acción. Esto no quiere decir que no me gusten otros estilos de narración, pero creo que para este guión es una buena opción.
Y de pronto la pantalla se llena de lugares, personajes, diálogos y con ello de emociones y sentimientos. Un buen día se descubre una historia literaria completa a la espera de las imágenes que le darán una nueva vida, ahora cinematográfica.

DISOLVENCIA.-
Estamos en pleno rodaje; locaciones, cámara, luces, cables, personal técnico, actores, vestuario, maquillaje, mucho trabajo y poco tiempo. ¡Uffff! Un caos organizado, si cabe la expresión y, en medio de todo ello, solitario, el director mantiene la calma y conduce esta fuerza creativa de la mejor manera posible. Si eso es posible. Por la noche, exhausto, das vueltas en la cama y te preguntas que harás por la mañana, amanece y otra vez lo mismo y otro vez también. Sin darte cuenta, un buen día se grita el fin de la filmación y lo hecho, hecho está.
CORTE DIRECTO.-
La película al laboratorio y a esperar horas y días angustiosos para ver las imágenes capturadas. Los mentados rushes. Y de repente por corte directo entra a escena un personaje misterioso llamado editor. Que quiere ¡Qué! Hacer un primer corte de mi guión, de mi película, de mi creación, de mi…
Más horas de angustia mientras este alienígena manosea el material; seguro que no lo entiende, lo va a destrozar, lo va a echar a perder, que sabe él si viene de quien sabe que planeta oscuro de cuarto de edición.
Suena el teléfono finalmente y una voz de productor te dice que puedes ir a ver el desastre cometido por el editor extraterrestre. Ah los productores; que haríamos sin ellos y que haremos con ellos.
CORTE A…
Cruzas la ciudad hasta los míticos Estudios Churubusco en donde alguna vez caminaban por ahí el Indio Fernández, Luis Buñuel, Gabriel Figueroa, María Felix, Manuel Esperón, Pedro Infante, Tongolele, Tin Tan, Mauricio Garcés y ¡los hermanos Gurza! Hoy en este sábado gris que presagia invasión del espacio lejano sobre mi material, solo encuentras vigilantes y despistados. Como uno.
Ahora te enfrentas al editor y te esfuerzas por ofrecer una sonrisa, él te responde igual y te das cuenta que no habrá Guerra de los Mundos. Es un ET mexicano que te ofrece su dedo luminoso sobre el tablero de una moderna computadora y software de corte final, aunque ahora ofrece una versión inicial.
Pero basta de explicaciones, que me muestre lo que ha hecho, ¡Vamos ya! Súbitamente la magia del cine se instala en ese cuarto de edición y aquella pantalla vacía inicial se llena de imágenes que cuentan una historia y transmiten emociones. Este alien editor, no solo viene en son de paz y sus intenciones son buenas, también entiende mi lenguaje y transmite una armonía interplanetaria mejor que la melodía de John Williams.
Me doy cuenta pronto, al ver estas imágenes ordenadas, que no es solo mi película o mi guión, lo que veo en la pantalla. Es el esfuerzo y el talento de un grupo de personas por darle sentido cinematográfico a lo escrito en el guión. Sin olvidar a Kodak, al Festival de cine de Acapulco y a la Asociación de hoteles y empresas turísticas de Acapulco que también estaban ahí. OK, no estaba solo en medio de aquel caos, también estaban ellos. Ya, está bien.
Pero todavía falta recortar, afinar, replantearse escenas, imágenes, reacciones, etc. Si claro, dice el Alien, digo mi editor terrestre, ahora vamos a trabajar juntos en ello ¿Si quieres empezamos?
Sin darte cuenta te pasas todo el día revisando imágenes que buscas ordenar de la mejor manera posible. Al terminar la jornada te despides satisfecho por los avances obtenidos. Mañana continuarás hasta alcanzar el corte ideal.
INTERIOR. HABITACIÓN. NOCHE.-
Despiertas en plena madrugada; la secuencia tres no te satisface como está, hay que trabajarla más y quieres ver más tomas de la secuencia once. Quizá se puede editar de otra manera. La música entra al final de la número ocho, o mejor no. Tengo que hablar con mi editor, ¡caramba! Si son las tres de la mañana, mejor me espero unas horas. A la secuencia de los títulos le falta algo, quizá invertir el orden, sí, eso es.
Esto es como la literatura, que nunca terminas de corregir un texto. Pero algún día hay que dejarlo y que tenga vida propia. Igual en el cine, sobre todo si hay fecha de exhibición.
Ahora que recuerdo, no vi una toma de la niña que sonríe y que me gustó mucho en el rodaje. Hay que buscarla y añadirla. ¿Dónde anoté el teléfono del editor? Que hace dormido, porqué no está editando conmigo aquí, en la casa, a las tres de la mañana.
Me levanto, anoto lo que traigo en la cabeza en un block de notas y me quedó solo en la semioscuridad de la sala. Todo está en silencio, afuera un perro ladra, el refrigerador ronronea y pasa una patrulla chillando luces rojas y azules.
Todavía hay que recortar el cortometraje un minuto más. ¿Porqué no pueden ser 11 o 15 minutos? ¿A quien diablos se le ocurrió que fueran tan solo 10 méndigos minutos? No me alcanza. Necesito más. ¡Una hora cuando menos! Bueno, quizá menos.
¿Cómo le hacíamos en la escuela de cine con aquellos cineminutos?
TOMA DOS.-
Debo dormir, mañana será otro día, además mi editor seguramente llegará con más ideas y lograremos el corte final. ¿Y el material descartado? Quien se acuerda de esos personajes que no alcanzan la pantalla, esos lugares que ya no aparecen, los diálogos recortados, palabras e imágenes que antes se quedaban en el suelo del cuarto de edición y ahora van a la papelera de reciclaje de la moderna computadora. Ahora entiendo la obsesión de los directores por tener “la versión del director” entre los extras del DVD, o buscar reestrenar la película con otra duración. ¿Tendré la mía?
Estoy cansado, debo dormir. Los párpados me pesan será mejor que cierre un momento los ojos. FADE OUT




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