Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
24 LETRAS X SEGUNDO

24 LETRAS X SEGUNDO

CINE, LITERATURA, ARTE, SOCIEDAD Y CULTURA

LA ESPERA

24 11/05
Etiquetado con: tirant, lo, blanc

El tiempo en el espacio transcurre lentamente, se dijo, pero a pesar de ello aún tiene el ánimo intacto, espera la llamada desde la base terrestre. Los trabajos de la nueva nave exploradora se han retrasado por cuestiones económicas, cuando no, pensó, y una que otra cuestión técnica también. Sin embargo ella sigue con su rutina que la mantiene alerta y en buen estado de ánimo.
Monica Ureta lleva demasiado tiempo sola en el espacio, ocho meses en esa pequeña estación espacial esperando el relevo, pueden acabar con cualquiera, pero ella fue sometida a un intenso entrenamiento de aislamiento progresivo, para combatir los efectos de la soledad en el espacio. Nunca dejes de realizar tu rutina diaria, le dijo su instructor en el entrenamiento, si lo dejas, el espacio y la soledad te destruyen, no lo olvides. Por ello abrió su cápsula, se incorporó de la cama, realizó los ejercicios de estiramiento primero y fuerza después. Vitaminas, líquidos y fruta deshidratada para terminar, a continuación se vistió con el traje oficial y se sentó frente a la computadora de viaje para revisar la instalación. Sacó el libro de procedimientos y llevó a cabo todos y cada uno de los pasos de verificación de los sistemas. Solo encontró una pequeña falla eléctrica en la compuerta de basura, a la cual se avocaría a continuación. Aún faltaban dos horas para llevar a cabo la transmisión hacia la base terrestre, en ese tiempo podría dedicarse a la reparación.
Fue hacia el pequeño compartimiento de herramientas y sacó lo necesario. El entrenamiento incluía una extensa área en materias tales como electrónica, matemáticas, psicología, física, nutrición, entretenimiento y todo tipo de reparaciones. Revisó la compuerta y encontró el desperfecto, dedicó a ello la hora siguiente, más tarde, llevó la herramienta a su sitio y probó desde el puesto de control que el problema estuviera resuelto. Más tarde llenó la bitácora de vuelo y la información del día, envió una copia de seguridad a la caja negra y se aprestó a esperar la señal de transmisión desde la base terrestre.
La última información que le habían dado levantó su ánimo, están por terminar los trabajos de reparación en la nave exploradora y en cualquier momento te daremos fecha del relevo, le informaron.
El sonido característico de conexión interespacial la sacó de tales pensamientos y se acomodó en el sillón. Preparó la computadora, ajustó las coordenadas, encendió la cámara y abrió el archivo de grabación. En la pantalla apareció el comandante Holmes, director de vuelos espaciales de la compañía, después de los saludos de rigor, procedió a informarle de algunas tareas que debía llevar a cabo mientras llegaba el relevo. El estudio de un fenómeno más allá de la galaxia de Orión, que habían detectado y un nuevo informe sobre los huracanes y su formación en la atmósfera de la Tierra. Todo esto ella lo escuchó como robot, indiferente, en espera de la noticia del relevo. Luego vinieron informes técnicos, de suministros, recomendaciones diversas y parecía que nunca llegarían al asunto que a la capitana Ureta le interesaba. El comandante inició una larga explicación técnica de los problemas en la reparación de la nave exploradora y de la temporada de huracanes que se aproximaba en el sitio de despegue. A ella no le pareció que vinieran buenas noticias, finalmente le informaron que debía esperar otros tres meses cuando menos para que llegara su relevo.
Minutos después de terminar la transmisión, aún no salía de su estupor, la noticia le había impactado más de lo que ella hubiera esperado, cuando se puso en la pantalla el psicólogo de vuelo, la plática, por no decir la consulta o tratamiento, la llevó a cabo de manera displicente y respondiendo con monosílabos únicamente. Estúpidos, piensan que con una plática a millones de kilómetros de la Tierra todo se arregla. Apagó molesta la ventana de transmisión y se arrellanó en el sillón de mando.
No supo cuando tiempo estuvo así, hasta darse cuenta que tenía hambre, fue hacia el compartimiento de alimentos y se dedicó a comer con desesperación, como si en ello le fuera la fuerza para aguantar noventa días más en el espacio. Recordó al astronauta soviético que estuvo más de un año en aquella estación espacial. Yo también podré hacerlo se dijo, tengo que aguantar.
El sonido de alarma en los instrumentos la llevó al cuarto de control, descubrió una falla en la antena de transmisión que se encontraba en el exterior de la instalación. Intentó en vano reparar desde la computadora el desperfecto pero no pudo realizarlo.
Se dirigió al cuarto de expulsión, preparó la herramienta, se vistió lentamente con el traje espacial y probó los tanques de oxigeno. Todo en orden pensó, se quedó ahí sin decidirse a salir; las palabras del comandante Holmes regresaron a su cabeza; tres meses más cuando ¡menos! recordó ahora, una sensación de desaliento la invadió mientras oprimía el botón de la compuerta de expulsión. Giró lentamente y la inmensidad del espacio se presentó frente a ella, aseguró el cinturón de seguridad a la puerta de la nave y salió al exterior.
Se dirigió a la parte superior de la estación, maniobrando con los controles de propulsión, luego procedió a detectar el desperfecto y repararlo. Todos sus movimientos eran de una lentitud exasperante, no había manera de apresurarse, sintió que le faltaba el aire, revisó sus medidores y no descubrió fuga alguna, me tengo que calmar se dijo, o tendré un ataque de ansiedad.
Después de un tiempo que le pareció largísimo, terminó la reparación, se dirigió hacia la puerta para ingresar otra vez a la instalación, al llegar volteó hacia el espacio infinito y la inmensidad de ello la sobrecogió. Se quedó inmóvil, sin darse cuenta del transcurrir de los minutos, no supo si entrar o quedarse en esa tranquilidad.
Sintió que el tiempo se alargaba como una liga. Cerró los ojos.

Comentarios

Comentar


Búsqueda

Estadísticas

  • 1597 días on-line
  • 109 anotaciones
  • 85 comentarios
  • 2 referencias

Creditos

Diseñado por Daniel Mota
basada en las plantillas de Studio.st
Gestionado con Bitacorae.
Alojado en Bitacoras.com

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009